Tres años y medio se pasaron. Fui para volver. Un día. Este día llegó. Volví.

El primer susto:

Mi ciudad, Belo Horizonte, toda remodelada con las obras de una vía rápida al aeropuerto. Mi calle se ha vuelto de dirección única! No recuerdo bien donde están algunas calles… Un poco perdida, literalmente, en el espacio.

El segundo susto:

Personas. Muchas se casaron, algunas tuvieron hijo(s), otras establecieron una carrera, hicieron cursos, se mudaron.

¿Y yo? No tengo nada a “exhibir”, además de algunas fotos para enseñar y casos para contar.

Siéntome como Fernando Pessoa, poeta portugués, en parte del poema Passagem das Horas, que intento traducir aquí:

“Traigo dentro de mi corazón,
Como en una caja fuerte que no se puede cerrar de llena,
Todos los lugares donde estuve,
Todos los puertos a los que llegué,
Todas los paisajes que vi a través de ventanas, (…)
soñando,
Y todo esto, que es tanto, es poco para lo que yo quiero.”

¿Y agora? ¿Qué voy a hacer con todo que viví? Mi amiga Iara Coimbra: hazte un blog. Aquí estoy. Te invito a embarcar conmigo también  en este proceso de la vuelta.

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