Uno de los problemas que el viajante encuentra al pasear por un lugar, es la hora en que tiene aquellas ganas de ir al baño. El viajante que camina todo el día, va a encontrarse con este problema algunas veces durante el día. Los lugares más turísticos, por lo general cuentan con baños públicos, pero la mayoría es paga. Se puede echar la cara dura de entrar en un bar y pedir para usar el baño, pero muchos dicen no o te cobran de todos modos. Pero si no hay baños públicos y no quieres parar para consumir nada, aquí va una gran pista:

McDonalds y compañía = baño público gratis.

Además de omnipresentes, en esos lugares nadie controla quien va al baño y en general están llenos, así que se puede usar el baño sin ser notado. En Europa, principalmente en los países más ricos como Suiza (¿cuánto más se tiene más se quiere?), esas cadenas de comida rápida deben haber percibido esa “práctica”: las puertas de los baños permanecen cerradas y para entrar es necesario meter un código que solo aparece… en el recibo de compra! Que eso no sea un obstáculo: es solo esperar un poquito delante de la puerta que, sin tardar, alguien entra o sale, dejando la puerta abierta por algunos segundos, suficientes para entrar.

En esta categoría, un diez para Portugal: siempre hay baños públicos cerca de los lugares turísticos. Gratuitos, limpios y con papel higiênico.

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