Una amiga conoció una italiana que vivió algunos años en Brasil. En su estada aquí, ella conoció la depilación con cera. Cuando tuvo que volver a su pequeña ciudad en Italia, estaba preocupada porque allí no habría como depilarse.

Ella decía, entonces, que debería ser prohibido salirnos de nuestra tierra.

“¿Cómo voy a volver ahora, conociendo la sensación de ser depilada y no poder tener más eso?”

Yo también me pregunto cosas del tipo:

“¿Cómo volví después de saber qué es vivir en una linda ciudad, en la cual solo andar por las calles cerca de casa ya era un bello paseo?”

“¿Cómo volví después de vivir en un lugar con menos violencia?”

“¿Cómo estoy en un solo lugar, después de rodar y vivir emociones nuevas casi que diariamente?”

Etc…

Creo que, si tuviéramos idea de como volver es difícil, pensaríamos dos veces antes de partir. No desaconsejo el migrar, al revés. Crecí mucho. Viví cosas que no hubiera vivido si me hubiera quedado paradita aquí. Pero siento que el gran aprendizaje viene en este momento. Después de haber realizado mis principales sueños, tengo que inventar otros, tengo que descubrir lo que me mueve ahora.

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