En Praga, República Checa, me quedé hospedada en un hostal de habitaciones mixtas. En mi cuarto eran 8 camas. Una noche llegué y no había nadie. Minutos después entró un hombre alto y fuerte. Intercambiamos un saludo formal en inglés y él se instaló dos camas al lado de la mía. En seguida, quitó completamente la ropa e se acercó a mi cama. ¿Una propuesta?

¿Una amenaza?
Rápidamente pensé que tenía tres opciones de reacción:

1)      Salir inmediatamente de la habitación;

2)      Mirar directamente para él (para su cara) con mi mirada más severa y preguntar secamente: What? (¿qué?);

3)      Ignorar.

¿Qué harías tú en mi lugar? Contesta la encuesta abajo (no te olvides de clicar en “vote”).

La semana que viene cuento como terminó la historia…

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