Yo no quería terminar mi experiencia europea sin perfeccionar mi francés. Quería vivenciar este idioma en Francia, allí cerquita. La oportunidad surgió a través de la hermana de una amiga, Sonia, que es casada con un francés, Enric, y tiene una hija, Anais. Ellos viven en la frontera de Francia con Suiza y abrieron las puertas de su casa para mí. Enric y Anais tuvieron mucha paciencia con mi francés vacilante al principio. Tuve también la oportunidad de enseñar algunas cositas de castellano a Anais. Además de conseguir mejorar bastante mi francés, fui cuidada con tanto cariño que fue difícil no ceder a la tentación de quedarme un poco más…

A mi familia francesa: merci beaucoup pour tout! Je vous aime!

Mi familila francesa
Mi familila francesa
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