Con relación a los mareos, mi estreno fue en gran estilo. En mi primer mañana a bordo, desayuné bien, tomé zumos y leche. Luego tuve que ir para un entrenamiento con un oficial. El barco se movía bastante y vomité casi sobre el oficial. Fue ahí que me enseñaron el secreto: para no marearse, no se debe beber nada. Es el líquido en el estómago que, al moverse con las subidas y bajadas del barco, provoca el mareo. Si no hay líquido en el estómago, no hay mareo. En general no se siente el movimiento del barco. Solo cuando hay mal tiempo. En este caso, el puente de comando avisa a los departamentos que el barco se va a mover. Muchas veces he pasado sed para no marearme…

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La puesta del sol es linda desde un barco. Foto de un dia de gala.

 

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