En julio del 2002 fui traductora de un taller sobre video, de un canadiense, en el Festival de Invierno de la Universidade Federal de Minas Gerais, en la ciudad de Diamantina. Estaba en el hostal y llegó una chica para compartí la habitación conmigo: Montserrat, española de una ciudad vecina a Barcelona, que estudiaba en la Universidad en Belo Horizonte, mi ciudad. Le dije que un día conseguiría estudiar en Barcelona (eso 3 años y medio antes de ir). Lo curioso es que luego ella me contó que la organización vio que ella era española y dijeron que la iban a poner junto con la traductora. Detalle: yo era traductora de inglés y apenas empezaba a estudiar castellano. Jajaja. Pero fue una buena equivocación: nos hicimos amigas allí. Ella regresó a Barcelona, pero volvía una vez al año a BH y siempre nos encontrábamos.

Ella me ayudó con consejos sobre Barcelona (incluso cuando necesité hacer el presupuesto del coste de la vida allá, para la beca de estudios) y la lengua catalana.

Claro que cuando fui a vivir en Barcelona salíamos siempre y con ella conocí algunos lugares menos turísticos de aquella linda ciudad. También hicimos pequeños viajes juntas por España.

Su ciudad de origen es cerca de donde hay una curiosa formación rocosa, Montserrat, atracción turística de Cataluña. Fui allá y pude vivir un final de semana en un pueblo típico catalán.

Montse es una persona dulce, siempre solícita, dispuesta a ayudar y es interesante acompañar su historia paralela a la mía. Nuestro lazo va más allá de la amistad. Nos une un interés “cruzado”: ella es una barcelonesa enamorada por Belo Horizonte y yo una belohorizontina que adora Barcelona…

con Montse, desde Montserrat
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