IV y última parte:

Bueno, como decía… nosotros 4 acabamos juntos todo el tiempo. Lo divertido es que, sin mí, los 3 no hubieran podido comunicarse entre ellos. El italiano hablaba italiano con un poquito de español. Los otros dos hablaban inglés y no entendían bien español, menos aún el italiñol. Entonces yo tenía que traducir del inglés al español y viceversa todo el tiempo. A veces me cansaba mentalmente y mezclaba todo.  De todos modos fue lindo porque, por ser la única “chica” del grupo, ellos me cuidaban. Después de algunos días como viajera  solitaria y corajosa, era bueno poder despreocuparme y sentirme cuidada. Llevaban mi mochila, leían los mapas, buscaban los lugares, sacaban las fotos… Después de sentirme una estrella del cine, sentime casi una princesa. Ay, merecí esta relajación después de todos los desafíos enfrentados hasta allí…

Yo había pedido un angelito y me aparecieron 3! ¿La vida no es linda?

Por eso digo que nos volvimos los tres mosqueteros (que en realidad son 4, recuerdan?). Uno por todos, todos por uno.

Seguro que seguimos en contacto después de Trujillo.

Christian (el italiano) me escribió y quería ir a visitarme en Barcelona cuando estaba allí, pero no ocurrió.

Acabé volviendo a Lima con Chris (el inglés), de donde seguí para Bolivia y él a casa. 2 años más tarde, cuando fui a Inglaterra, él me recibió en su casa (más o menos 1 hora de Londres) y continuó tratándome muy bien. Me llevó en algunos lugares (ustedes saben que me encanta conocer un lugar a través de sus habitantes), me dio consejos y obtuvo algunos descuentos para mí, que hicieron el viaje bien más barato que lo esperado. Hoy, está aprendiendo portugués y con planes de venir a Brasil por una temporada. Hablamos por skype de vez en cuando (lo que le ayuda a practicar el portugués).

Frank (el alemán), daba la vuelta al mundo hacía casi 1 año ya. Había comprado un boleto mundial y tenía un boleto hasta Patagonia, para más o menos dentro de 1 mes. Coincidentemente, el mismo día en que estaría llegando allí, según mis cálculos. Entonces quedamos en hacer esta parte del viaje juntos también. Fue bueno porque solamente así tuve el valor para acampar (nunca había acampado y la temperatura se acercaba al cero grado en la noche) y hacer una caminata aventurera en el parque Torres del Paine (sur de de Chile). Él pasaría por Brasil más adelante, pero yo ya estaría en Barcelona. Le pasé todos los consejos para el viaje. Más tarde, antes de volverse a Alemania después de 1 año y medio viajando, su destinación final fue Barcelona, para verme y para pasear por allí (ya comenzaba a ser guía de la ciudad). Me llamó para pasar la Navidad y la Noche Vieja del 2006 con su familia, en Alemania. Fue una experiencia bonita, “congelante” y divertida, ya que nadie más hablaba inglés, pero esto ya es otra historia…

Uno de los mejores frutos del viaje fueron estas amistades que, a pesar de la mayor parte del tiempo a la distancia y gracias al Internet, son bonitas y verdaderas.

Chris, Frank: Love you guys!!!!!

Chris, Christian y Frank
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