En el Mundial Brasil “murió” en Holanda. Así que hoy cuento la historia de cuando YO casi morí en aquel país, más específicamente en Amsterdam.

En esta ciudad hay varias cosas “diferentes”, por así decirlo. Un ejemplo son las Trams, especies de tranvías rápidos, que sólo se detienen en sus determinadas paradas. Los peatones tienen que estar atentos al cruzar una calle, porque si viene una Tram, incluso si el semáforo está abierto para ellos, no pueden cruzar, tienen que esperar. Hay sonidos y luces que indican que viene una Tram.

Además, hay ciclistas por todas las partes y la ciudad tiene vías exclusivas para ellos. Si caminas inadvertidamente en su vía, tocan el claxon y te insultan (por lo menos sonaba como insulto en aquel idioma). Yo andaba súper tensa, mirando 3 veces para los dos lados, con miedo de ser golpeada por una tram o una bici.

Visité esta ciudad con una amiga que insistió en hacer algo típico de allí: andar en bici. Yo estaba un poco desentrenada de esto, cosa que en realidad nunca hice mucho en mi vida. Llovió todos los cinco días que estuvimos allí. El último día mi amiga me convence a hacer el programa, incluso bajo lluvia. En el espíritu “en Roma haz como los romanos”, empecé a pedalear, muerta de miedo y frío. Mi amiga seguía adelante, feliz y contenta, se sintiendo una auténtica holandesa. Todo ha ido bien durante unos 20 minutos, hasta que llegamos a la plaza central de la ciudad. Estaba en reforma y por lo tanto la vía de bicicletas estaba parcialmente interrumpida. Tendría que invadir rápidamente el espacio destinado a las Trams. Cuando lo hice, la rueda de la bici entró en el trillo (que es en bajo relieve) y se atascó. Sufrí una gran caída. Cuando vi, estaba de cuatro en el suelo, con la bici caída a mi lado y una tram viniendo en mi dirección. No sé cómo, tal vez exista un freno de emergencia, el controlador del la tram la detuvo a un centímetro de mi cara asustada. Yo estaba paralizada y mi amiga tuvo que sacar la bici y a mí del medio de la pista. Estaba asustada y muriendo de vergüenza (se juntó una pequeña multitud alrededor). Aunque no entiendo nada de holandés estaba segura que algunas personas comentaban: más una turista idiota…

Gracias a Dios todo terminó bien. Como siempre busco el lado positivo de las cosas, hoy me parece interesante tener una experiencia que comienza “Cuando estuve en Amsterdam casi he muerto…”

La casa de la fachada más estrecha en Amsterdan (poco más grande que mi envergadura). Muchas casas tienes fachada estrecha porque el impuesto se pagaba de acuerdo a la largura de la fachada...
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