Para celebrar mi nueva década, resolví hacer algo “diferente”: viajar! Jejeje

Quise ir a un país que no conocía. Aproveché el feriado del 12 de octubre en Brasil para pasear por Foz do Iguaçu (próximo post) y cruzar la frontera rumbo a mi 37º país: el Paraguay.

Pero no fui a hacer compras en Ciudad del Este. Mi amigo paraguayo Pablo, que aún está en Barcelona, me dio el contacto de la encantadora Laupi, en Asunción, y me quedé en su casa. Exactamente como me gusta: quedarme en casa de personas locales. Eso da una buena perspectiva de la vida y cultura del pueblo. Y Laupi es buena conocedora de la historia y realidad de su país.

Laupi y yo delante del lindo Palacion Nacional iluminado. Yo, con la única cosa que compré allá: esta camisa hecha a mano

A pesar del poco tiempo pude conocer los principales lugares de la capital e interactuar con la gente. Me sorprendí con el país. Y eso es una de las cosas buenas de conocer de cerca la realidad: derribar mitos y estereotipos. Tenía una idea de que sería un país bastante rural, empobrecido y con gran población indígena, vistiendo ropas típicas (un poco como Bolivia). Al menos en la capital, nada que ver esta imagen. La carretera de Ciudad del Este a Asunción es mejor que las brasileñas y los buses intermunicipales son modernos. Muchos brasileños en la frontera decían tener miedo de la violencia allá, pero no me sentí insegura en ningún momento. Incluso caminé con mi cámara fotográfica en el cuello todo el tiempo…

Más impresiones y curiosidades del Paraguay:

Lo moderno y lo tradicional conviven tranquilamente.

Vice presidencia del Paraguay
Linda escalinata en el Cabildo
Pantéon de los héroes

No hay paradas de autobús colectivo. El conductor para en cualquier lugar para que bajes o subas, aunque haya parado cien metros atrás. Puede que sea desorganizado para el tráfico, pero para el pasajero ahorra tiempo y pasos…

 

Colectivo en Asunción

Como en Uruguay, es súper común ver personas cargaren por la calle la botella y “la guampa” para el mate. Pero allí toman el terere, que es con el té frío. En una plaza, unas señoras se quedan preparando el terere y alquilan la guampa. Las personas pagan, siéntanse por algunos minutos tomando su terere y luego se van, viene otra persona y usa la misma bombilla.

 

La plaza con los tereres para alquilar
Preparando las hierbas (miren el tipo atrás)
Y poniendo el terere en la calabaza "colectiva"

La principal comida típica del Paraguay es la sopa. Pero miren la foto abajo: no es líquida! Es un tipo de tarta hecha con maíz y queso. Rica. En general tienen varias comidas típicas vegetarianas, con buen condimento. La mayoría hecha con harina o almidón, o sea, satisfacen tanto que yo no podía comer toda una (pequeña) porción.

 

Sopa paraguaya

Con relación a la lengua hablan demasiado rápido para mí. Al principio, cuando me preparaba para oír la pregunta, ya la habían terminado y yo ni idea! Algo que solo vi en Paraguay es la pronuncia distinta de la letra R, como la inglesa…

El pueblo paraguayo es lindo, super simpático, sonriente y prestativo, aunque no muy preparado para reciber turistas. Por fin algo que no esperaba: para las que aprecian a los morenos, los hombres paraguayos son lindos!

Y yo fui muy mirada allá. Incluso gané un “hola, Shakira”. ¿Eso fue un cumplido? jajaja

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