Después del Canadá, fuimos a Nueva York pasar el fin de año y luego al Texas, en la casa de mi hermana. Después de vivir allá el 2003 había dicho que no quería ni pisar más en aquel país. Pero… el amor lo puede todo.

Yo ya había ido a Nueva York a los 17 años, cuando las torres gemelas aún estaban de pié. La ciudad continua una grande capital del mundo, donde ves y vives todo tipo de cosa, en 5 minutos encuentras asiáticos, musulmanes, hindús, latinos, europeos, punks, modelos, ricos, pobres, gente moderna e incluso brasileños/as! jajaja

Ya conocía el básico, como la Estatua de la Libertad y el Empire States, entonces aproveché para ir a algunos lugares diferentes: pasear a fondo en el Central Park, que estaba cubierto de nieve, conocer la Estación Central, set de tantas películas, ver por dentro la maravillosa biblioteca pública, entrar en algunos edificios bonitos, pasear por barrios más alternativos y participar de una misa gospel en Harlem. Fui al Museo de Arte Moderna (MOMA) y me quedé impresionada con el nivel de la colección de este relativamente pequeño museo.

En Broadway, fui a un espectáculo que me emocionó mucho. Creo que la primera vez en Broadway tiene que ser el Fantasma de la Ópera. Como ya lo había visto, quería ver otro pero no estaban Hair, Cats o la Bella y la Bestia. Buscamos y optamos por el más visto de los últimos tiempos: Wicked. Solo sabíamos que tenía conexión con el Mago de Oz.

El guión es fantástico. Para comenzar las protagonistas son dos mujeres (una soprano y la otra contralto muy talentosas) y no una pareja. Aunque haya un romance también, el tema principal es la amistad y como las cosas tienen dos lados. Como el que parece ser malo (la bruja mala), en realidad puede ser bien mejor de lo parece bueno. No puedo contar más sin estropear, pero quien va a ver otro espectáculo (además del Fantasma) en Broadway y domina el inglés, recomiendo ver Wicked.

Texas me pareció Florida, donde viví el 2003. No hay metro, sin coche no haces nada, no hay gente caminando a pié en las calles y no hay mucho que hacer. Pasamos rápidamente en Dallas, cuya principal atracción es el museo hecho del lugar en que dicen que Lee Osvald disparó en el presidente Kennedy el 1963. No quise subir, pero admiro como la gente de los EUA cuida su historia y construye su patriotismo.

Fuimos a una ciudadcita típica: Forth Worth. Parece una ciudad  del medio oeste, parada en el tiempo, de estas de película: puertitas de bang-bang, caballos, cowboys, rodeos y música country. Hay incluso desfile de búfalos!

CentralPark, Estatua de la Libertad y Skyline de NY

Forth Worth- Texas

 

Un video con los luminosos e hipnoticos anuncios de la Times Square- NY:

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