Una de las cosas que más amo es música. Oír y cantar. no consigo imaginar mi vida sin eso. Cuando fui vivir en Barcelona en 2006 una gran preocupación mía, de verdad, era: como voy a sobrevivir sin cantar lo que llamamos de Música Popular Brasileira (MPB)? Será que música brasileña llega allá?

En el inicio de mi instancia allá fui parar en una fiesta. No me acuerdo quien me llamó ni en la casa de quien era. Pero algo bueno ocurrió. Me presentaron alguien: este es Maurício, brasileño, está estudiando guitarra en la Universidad de Barcelona.

Creo que antes de preguntar “todo bien?” pregunté:

-Tocas MPB?

Él dijo que estudiaba guitarra clásica, pero que, se yo llevara los acordes, podríamos intentar. Bueno, yo imprimí muchos acordes y más o menos una vez al mes nos encontrábamos para hacer un sonido. Lo bueno es que no podíamos cantar en su casa o en la mía, entonces buscábamos lugares alternativos como plazas y parques de la ciudad, conociendo, aún, lugares nuevos. Algunas personas se acercaban para oír.

A veces alguna brasileña también cantaba con nosotros. Decíamos que un día iríamos tocar en las calles, como es común en Europa, para ver se alguien ponía dinero… pero no llegamos a hacerlo.

Gracias Maurício, por llenar de música mi estada en Barcelona y evitar  una síndrome de abstinencia!

 

El angel Mauricio tocando/cantando conmigo
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